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Hotdrop @ Myspace
Hotdrop

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Madrileños e implicados en el imaginario reggae por largo tiempo, Hotdrop han impactado en la escena con un trabajo que desborda clase y “groove”. Con la ayuda del productor americano Victor Rice, el artefacto “Ready” supone el justo premio para una labor meditada y que busca rasgar en el alma. Aflorar lo primitivo. Alcanzar la raíz. Desvestir sentimientos.

¿Contempláis “Ready” como un premio a una labor constante de unos cuantos años de implicación o como un salto cualitativo que da paso a una siguiente etapa en la banda?
Ready es el resultado de un trabajo que por fin vemos materializado, el final de una etapa y el comienzo de otra. Ahora nos encontramos en un momento de empezar a despegar ya con un trabajo en la calle al cual nosotros le tenemos mucho cariño, es el primero después de varios intentos fallidos y desde luego queremos que haya más.
Necesitábamos dejar esos temas plasmados en un trabajo, de forma que pudiésemos culminar esta primera etapa de la banda para poder continuar haciendo cosas nuevas.
Hotdrop ha sufrido muchas altas y bajas, que nos han obligado a reestructurar los temas y por eso conseguir por fin sacar este disco ha sido muy especial y un punto de apoyo para seguir tirando para delante.

Una vez editado el disco, ¿qué puertas esperáis que os abran y que eran, en cierta medida, impensables antes de su edición?
La verdad, la apertura de puertas no es un objetivo en sí, sino más bien lo que pretendemos es llevar nuestra música a otras partes y que se conozca, mover el material y llegar a la gente. Ya sabemos que la industria discográfica está a lo que está y sabemos lo que vende, pero principalmente lo que queremos hacer es lo que nos apetece y a nuestra manera.
Creemos que con disco así se abren las posibilidades de ir a tocar fuera de Madrid, que es lo que más nos gusta, conocer otros sitios, viajar, compartir escenario con otras bandas y vivir otras experiencias diferentes.

El tema “Understanding” trata con una perspectiva ciertamente crítica la ausencia de comunicación en una sociedad eminentemente tecnológica como la actual, que produce reacciones violentas y una falta de empatía entre semejantes. ¿Qué soluciones proponéis para solucionar o mitigar este asunto?
Aunque el tema trata un aspecto general de nuestra sociedad, como la incomunicación, se escribió ante una situación muy particular que vivimos, como fue el 11 de Marzo. Fue al día siguiente que quedamos para tocar y surgieron melodía y letra prácticamente enseguida. La canción es una respuesta a la frustración que vivimos esos días y al malestar no sólo por el acto terrorista en sí, sino a la forma en la que los políticos abordaron el asunto, tratando de engañar a la gente.
La canción es un simple destello de todo eso, no pretende dar soluciones, ojalá las tuviésemos, es una forma de expresar tu rechazo hacia las cosas tal y como sucedieron y hacer también nuestro particular homenaje a las víctimas.

Explicadnos cómo conocisteis a Rankin´ Forrest y por qué os decidisteis a incluirlo en el álbum, aún a sabiendas de que no os va a poder acompañar, salvo contadas excepciones, en vuestras actuaciones. ¿En qué proyectos anda involucrado el deejay californiano en la actualidad?
Forrest es un buen amigo nuestro, al que conocemos ya desde hace unos cuantos años, cuando fundamos la banda Bangarang. Ha pasado muchas temporadas aquí en Madrid, en la tienda de Black Star Tarifa, también en Santander grabando en A-Lone y viajando por el mundo.
La verdad es que la grabación fue prácticamente fortuita, estaba de paso por Madrid y le llevamos al estudio a grabar dos canciones. Él vino encantado, siempre dispuesto a improvisar unas rimas y el resultado lo podéis escuchar: una auténtica fiesta.
En cuanto a lo de acompañarnos en directo, tenemos asumido que no va a poder ser así, ya que su vida no está en Madrid de momento. La grabación fue una suerte, un regalo que nos dimos, que siempre estará ahí y que es reflejo de los buenos momentos juntos.

¿Por qué optasteis por el americano Victor Rice para las tareas de producción, existiendo referentes tan cercanos como Roberto Sánchez (Lone Ark) o Luís Lastra, por citar un par de ejemplos?
La trayectoria de Victor Rice la llevamos siguiendo algunos miembros del grupo desde hace años. Necesitábamos algo eficaz, hacerlo nosotros implicaba mucho tiempo en el estudio y demasiado trabajo por delante.
Por otro lado, creímos necesario que lo mezclase un profesional para obtener un resultado en condiciones. Pudimos haberlo mezclado aquí perfectamente, de hecho nos parece admirable la labor que están haciendo otros productores de reggae del país.
Tanto Víctor como nosotros, quedamos muy contentos con el resultado: captó nuestra intención y recreó bien la atmósfera que pretendíamos dar al disco.

El hecho de trasladaros siempre en compañía de vuestro técnico de sonido Espi (Roberto Martínez), ¿os confiere mayor soltura para desenvolveros en directo?
Desde luego, creemos que es muy importante tener una persona que vea el directo desde fuera del escenario y que aporte su granito de arena al resultado sonido final.
Por otro lado, se pueden arreglar los temas en directo gracias a que el técnico de sonido es un miembro más del grupo. En cualquier tipo de música el técnico es esencial para hacer sonar el grupo fuera del escenario y en la música que hacemos es imprescindible, es lo que tiene el dub: necesita un director que orqueste los efectos para conseguir ese ambiente.
Algunos de nosotros vamos acompañados de pedales de efectos, pero hay cosas como las voces y la batería que corren a cargo de Espi, que acaba completando la mezcla.

¿Qué lazos os unen a otros elementos actuales de la escena madrileña como Emeterians o Mood Rakers, o pasados como Soul Vibes o Dub Rebels? ¿En que consiste el proyecto LaFamille?
Aparte de que coincidan miembros en los grupos, somos gente que nos conocemos desde hace tiempo, vamos a los eventos de reggae y hacemos música reggae aquí, en la ciudad.
El proyecto de “Lafamille”, surge como un sello para empezar a promocionar los trabajos que vamos editando las bandas de Madrid. No hay sellos que apoyen a las bandas y si los hay, son tan pequeños que apenas editan referencias y estilos de música muy concretos. No tienen libertad para editar a más gente.
De momento solo estamos estas tres bandas y no sabemos si más gente se va a unir, ya que no es algo que esté cerrado.

La suerte o los designios del destino han querido que compartierais tablas y vestuario con grandes del género como Toots Hibbert (The Maytals) o The Slackers. ¿Cómo ha sido el trato personal con estas personas?
Pues la verdad es que en los bolos muchas veces no te da tiempo a compartir con los otros artistas lo que uno quiere, pero siempre es un placer cruzar unas palabras con artistas de la talla de Toots o la gente de Nueva York, que ya conocemos desde hace tiempo.
De todas formas, te diremos que precisamente con estos músicos que has mencionado, el contacto fue especialmente escaso.

Habéis tenido oportunidad de actuar en diversos enclaves peninsulares, tales como León, Coruña, Oviedo, Guadalajara o Donosti. ¿Hay diferencias en cuanto a la reacción de público en función de en qué autonomía se toque?
Depende más del lugar donde hagas el concierto y del ambiente que se cree en el momento, que de la autonomía donde toques. Por ejemplo, en Asturias nos gusta mucho, siempre hemos tocado en sitios pequeños, la gente lo vive mucho y les gusta mucho “chumar”... No, en serio, la verdad es que siempre es un placer salir fuera porque convives y sales de la rutina de ensayos del grupo.
Eso sí, tenemos mucho apoyo en Madrid, mucha gente a la que le tenemos mucho cariño por acompañarnos incondicionalmente en los conciertos, así que siempre es especial tocar para ellos.

El reggae es un estilo que en no pocas ocasiones suele trabajarse en vinilo, habida cuenta que los sound systems juegan un papel primordial en su difusión. ¿Tenéis alguna propuesta en firme para editar en formato plástico?
Contando que actualmente la gente compra poca música, el editar en cd o vinilo es poco menos que un suicidio si no tienes aseguradas una buena promoción y distribución. Lo suyo es sacar tiradas limitadas e ir colocándolas.
Por otro lado, la autoedición es lo que tiene: te da todo el trabajo pero también todo el beneficio y la satisfacción de autogestionar un proyecto.
A priori estamos pensado editar un EP compartido con la próxima banda que edite en Lafamille, que de momento no sabemos cual va a ser, pero sobre todo será para promocionar en emisoras y djs.

¿Pensáis que en un futuro se podrá vivir dignamente de la música jamaicana o seguirá permaneciendo en un plano alternativo? ¿Qué le falta al panorama reggae para profesionalizarse?
Estaría bien que se consiguiese una profesionalización digna de este tipo de música sin que ésta perdiese su esencia, pero esto sólo se consigue a base de mucho esfuerzo y después de que se haya creado un poso cultural, que es lo que parece que estamos viviendo ahora. Así que tiempo al tiempo, de momento el ganarse la vida con esto es un sólo un sueño, que ya es bastante.

¿Qué otros artistas escucháis con insistencia en la actualidad y notáis que están influyendo decisivamente en el sonido de Hotdrop?
Pues la verdad es que en Hotdrop se escucha todo tipo de música y de muchos estilos. Desde hip hop, latin, jazz, funk, disco. Nos gusta principalmente los sonidos negros, pasando de los clásicos del soul de los sesenta hasta el street soul de los noventa.
Por supuesto, la principal influencia y el punto de partida que tomamos todos para crear en Hotdrop es la música jamaicana, haciendo especial hincapié en la música de los setenta y primeros ochenta.
Si tenemos que elegir, nos quedamos con las producciones de mediados de los setenta de Coxsone Dood, Bunny Lee, Moodies o Harriott y el dub de King Tubby, Blackbeard, Scientist, Lee Perry o King Jammys