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ROBERTO SANCHEZ
ALL TIME REGGAE KEEPER
Roberto Sánchez, en ocasiones conocido como “Ras” (cabeza pensante, príncipe, líder), es, sin ningún género de duda, el más eminente productor de reggae de raíz facturado en la piel de toro. Aunque su albor no se ciñe estrictamente a la producción, ya que canta; toca bajo, teclados y guitarra; promueve actuaciones en el eje vasco-cántabro; actúa como selector y hace las veces de técnico de sonido en eventos de gran magnitud. Si hubiera que escudarse en analogías bíblicas, se podría decir que Roberto es el Rey Midas del reggae en castellano.
Incansable generador de ritmos, ¿de dónde y de qué tipo de circunstancias obtienes la inspiración que posteriormente plasmas en ellos? ¿Cuál es el proceso de elaboración de un tema: escribes antes la lírica o lo haces tras confeccionar el sustento musical?
La verdad es que creo que la inspiración para la lírica más sincera es la que te da tu propia experiencia en esta vida. Yo me nutro de mis experiencias para escribir mis letras y también mi música. Aunque en el caso de la música muchas veces la inspiración te la dan los músicos a través de los discos.
Para escribir un tema muchas veces empiezas con una idea que quieres plasmar en una letra. Yo la escribo con mi guitarra cerca y así voy componiendo, pienso y busco la línea bajo y el patrón de batería. Más tarde piensas en teclas, guitarras y en los arreglos de vientos y demás. Este es el orden que más uso para componer. Así son “Cool and Calm”, “The Park” o “The West”. Pero muchas otras veces tocando el bajo u otro instrumento tienes una idea que responde a un sentimiento, entonces haces un ritmo empezando por el bajo o por una melodía de vientos que te viene, luego paso al papel y a palabras lo que he querido decir con un riff de bajo o con unos acordes, con una “actitud” musical. Así son “Artificial Life”, “True Love” o “Mankind”.
La crítica te ha achacado en ocasiones que las bandas que produces terminan sonando de un modo bastante similar. ¿El “sonido Nazarín” es algo premeditado, es un efecto colateral o estás en desacuerdo con esta afirmación?
El sonido está buscado. Es lo que he tratado de hacer, que las bandas que vienen a grabar aquí suenen de la forma concreta, que creo que es la buena (producción analógica, tipo de mezcla, etc.), lo cual posiblemente genere un estilo o forma de sonar: esa era la idea. Así y todo no me parece que los grupos pierdan la esencia cuando vienen. Salvando las distancias, cuando Meditations grababan en Black Ark sonaba a esa combinación. Si grababan en Channel One, sonaban a ellos en Channel One. Quizá lo que pasa es que por aquí faltan más estudios y productores que puedan dar otra visión de producción a estos grupos en grabación y mezcla.
Tengo entendido que Alone Ark Muzzik Studio no es patrimonio de los conjuntos de música jamaicana y que por él han pasado formaciones de estilos bien dispares. ¿Alguna banda de música de origen negroide que merezca tu particular recomendación?
Aunque el 90% de lo que se produce en el estudio es reggae, si que ha llegado algún otro proyecto diferente. Recuerdo con especial cariño el disco de Makala “Hondartzan”. Este productor, músico y selector vasco llego al estudio con un disco que bebía de diferentes fuentes que vienen de un mismo río, al que muchos llaman música negra. Así en ese disco tan ecléctico escuchas desde un ska autentico a un tema afrobeat a lo Tony Allen o Fela Kuti, pasando por reggae-dub, cortes más latinos o incluso toques de hip hop.
Dado que los músicos que empleas en tu estudio han actuado en Akatz y que ya has abarcado estilos como el rock steady y el reggae de raíz, ¿cuándo te animarás con un ritmo ska de tu cosecha?
Bueno, aunque no es uno de mis estilos preferidos, me gusta mucho el ska original y he tenido la suerte de producir un par de ritmos ska para el próximo álbum de Alpheus en el estudio. Para ello he intentado recrear el estilo con todas sus características y mucho cariño: grabación analógica, instrumentos acústicos (piano real y contrabajo), técnicas micro-fónicas de la época…aunque lo más importante, como siempre, es escuchar, escuchar y escuchar los discos que inspiran y que son la mejor master class: en este caso Skatalites en Studio One
Glen Washington, Alpheus, Afrikan Simba, Rod Taylor, Kenny Knotts… ¿En base a qué criterios de estilo o temática seleccionas a los vocalistas que grabas en Alone Ark Muzzik Studio?
Grabo a los vocalistas que más me mueven por dentro de entre los que he podido conocer o contactar, tanto por su forma de cantar, como por sus letras. Aunque lo primero creo que es visualizar a cada cantante con cada ritmo, esto es el color final de la producción. Como poner a Kenny Knotts sobre un ritmo espeso de rub a dub, si lo ves a por ello.
Rod Taylor es un cantante que representa la época que más me gusta de toda la historia del reggae: roots reggae. Sus temas para Bertman Brown del sello Freedom Sounds a finales de los setenta han sido un referente para mí como productor y músico (In the right way, Ethiopian Kinas, etc.). A Kenny Knotts me lo presentó Iñaki Yarritu en Londres en 2003 cuando fui a mezclar un disco de una banda nacional a “Conscious Sounds”, estudio de Dougie Wardrop. Allí conocí también a Culture Freeman. Entonces grabé mi primer tema con Kenny, fue sobre el riddim No Competition, sobre el que cantó “Praise Jah”. Para mí es un cantante genial que sabe adaptarse a cada estilo con facilidad lírica, una gran voz y mucha energía…un Dennis Brown en potencia!! Sobre el escenario es una pura explosión y fuera de él una persona de trato cercano y amable: un verdadero artista. Grabé con él por segunda vez para el disco “Oil & Water” sobre el riddim de Gregory Isaacs “Uncle Joe”. También ha grabado dos temas para Ambassah´ que pronto verán la luz.
Afrikan Simba vino por primera vez a Santander de la mano de Roots Seeker en 2002, entonces grabé con él para el disco Countryside sobre el riddim “No artificial life”. Más tarde volvió a Santander y esta vez canto sobre “No competition” riddim, dándome una buenísima razón para editar mi primer 10” con ese ritmo.
A Alpheus lo conocí por medio de Nano Bravo, cuando Nano organizó un concierto y tocamos con el en Romo. Para mí Alpheus tiene una voz increíble entre la de Leroy Sibbles (The Heptones) y Ken Boothe. Hoy es el día en el que he grabado un álbum completo con este artista. De hecho, fue él quien me animó a producir ritmos de early reggae o rocksteady, algo que realmente me apetecía tras grabar con Akatz unos temas en Santander y conocer a Josu Santamaría, guitarrista de este grupo que tiene el arte de Lynn Taitt.
Alpheus me presentó a Glen Washington, quien ya con su “Rockers no crackers” para Joe Gibbs en la segunda mitad de los setenta, me tenía cautivado. Sin embargo, fue tras escuchar “Wages of Sin” en Studio One cuando realmente me decidí a tratar de grabarlo. Aunque su voz puede resultar parecida a la de Beres Hammond, creo que su estilo es único por sus melodías y letras: puedes encontrar cuatro estribillos demoledores en cada una de sus canciones. Además para mí es uno de los representantes de la última etapa de revival de Studio One desde New York, con el propio Coxsone Dodd reeditando los ritmos de siempre, esta vez con artistas actuales. Otros artistas así son Donna V, JD Smoothe o el propio Alpheus. Esta ultima visita por los clásicos de Studio One antes de la muerte de Coxsone Dodd me encanta, me recuerda a esa otra época de revista a estos ritmos a finales de los setenta cuando Willie Williams, Johnnie Osbourne, Sugar Minott o Freddie McGregor cantaron de nuevo sobre ritmos de los sesenta y primeros setenta. Los trajeron de vuelta y fue también una buena respuesta a Channel One o Joe Gibbs.
Me confieso sumamente sorprendido con ese “descubrimiento” tuyo que es Inés Pardo. Sin embargo, desde la inclusión del tema “Everyday Task” en tu último larga duración, no hemos vuelto a saber de su existencia. ¿Cómo la conociste y se gesto la participación en tu álbum? ¿Alguna colaboración planteada de cara al futuro?
Inés Pardo es una chica de Santander que conocí estando en Madrid, en casa de su hermana, a través de Charly García. Me gusta mucho como canta y espero que trabajemos más en el futuro, aunque ahora vive en Madrid de nuevo. Ella suele actuar con la banda en directo también y cada vez se desenvuelve mejor en el reggae. Tiene muchísimo soul en su voz, creo que va a ser una cantante importantísima en adelante para el reggae nacional. Big Up Inés!
¿Qué opinión, en su labor de productores de música jamaicana, te merecen los siguientes nombres: Chulito Camacho, Kamikaze, Nano Bravo y Sent-Up Music? ¿Algún otro que haya pasado por alto?
Me merecen la mejor de las opiniones ya que están apostando y trabajando por y para la música reggae a un altísimo nivel. Concretamente con Nano Bravo he comenzado este año un proyecto/sello en común llamado Lone Lions, en el que trabajamos juntos como productores. Nuestro primer trabajo ha sido el ritmo “Graduation In Zion” de la ya clásica película/documental de finales de los setenta “Rockers” con Kiddus I, Gyptian, Capleton…
Volviendo a los productores sobre los que me preguntabas, creo que hay que señalar que, además de labores de producción importantísimas para el desarrollo de esta música en todo el país, esta gente que nombras y yo mismo somos también artistas, promotores de conciertos, músicos, técnicos de estudio, selectores en nuestras fiestas etc.
¿Qué particularidades distingues de lugares insignes como Studio 1, Treasure Isle, Black Ark o Channel 1 desde tu perspectiva de productor?
Bueno, creo que las particularidades de cada estudio y su actividad musical vienen por las “partes” que lo componen: productores que trabajan allí, técnicos o ingenieros en grabación y mezcla, banda de músicos residentes, cantantes asociados a ese estudio, época en la que se produce, etc. Así Black Ark puede ser uno de los sonidos más personales de la isla, siendo una misma persona la que produce y mezcla el 70% de la música del estudio. Channel One y Joe Gibbs son para mí junto a Harry J la casa de las producciones más “sofisticadas” y perfectas de los 70, posiblemente por cuestiones técnicas y por la suma de los factores que te decía antes. Studio One y Treasure Isle son la fundación en cuanto a todos esos factores, además en lo musical fueron los que literalmente desarrollaron el ska y lo llevaron hasta el reggae.
En una producción perfecta e imposible yo contrataría a los músicos de Studio One de finales de los sesenta o primeros setenta (Soul Vendors con Jackie Mittoo), junto a Sly Dunbar de finales de los setenta y me los llevaría a Channel One para grabar el ritmo. Después me pasaría por Black Ark para grabar percusiones, efectos y melódica con Augustus Pablo. Luego llevaría las cintas a King Tubby´s para grabar a Delroy Wilson o Dennis Brown con Meditations a las armonías vocales y mezclarlo todo allí con Scientist.
Hará un lustro, se percibía a nivel cántabro una cierta ebullición con bandas como Super Ape, Batiscafo o los proyectos en los que has tomado parte sucesivamente. ¿Qué queda en la actualidad de aquella candidatura santanderina a la capital de nuestro Spanish Town peninsular?
Aquí sigue todo como siempre. Misma gente con distintos nombres para cada proyecto. Gente de Super Ape como Rubén Díez, Charlee García o yo mismo somos también Lone Ark. Iñaki de BDF es el teclista habitual de Lone Ark también. Yo suelo tocar para Iñaki en BDF. Para mí somos un colectivo de músicos que se agrupan en diferentes proyectos, cada uno dirigido por diferentes personas.
Ahora Batiscafo está en Bilbo pero siguen dando caña con diferentes proyectos como Maha. Para mí Batiscafo es uno de los mejores proyectos que haya salido de Cantabria, lo más fresco sin duda. Super Ape también está ahora parado. Por eso puede parecer que ha bajado la actividad en Santander. Pero para mí esta mejor que nunca: cada vez hay más sellos trabajando desde Santander (Pirates Choice, A-Lone, Lone Lions, Black Tide). Hay un buen estudio de reggae que utilizan, además de los de aquí, muchos otros productores que editan desde Madrid, Valencia, París, Londres o Barcelona. También hay una buena “backing band” con músicos que vienen de trabajar en diferentes proyectos y con experiencia como Lone Ark. Hay artistas de calidad como Inés Pardo o Charlee García. Ahora ha nacido también Black Roots Management: una nueva promotora de conciertos, creada por Manu “Aquarius”, que ya se ha estrenado con el primer ciclo de música en Santander este verano (Jah Marnyah con Roots Seeker, Alpheus con Lone Ark, Hot Drop y We&Dem). Productores, sellos, músicos, artistas, promotores… Nunca diría que es la capital nacional del reggae, eso no existe pero ¿en cuantas ciudades de 200.000 habitantes pasa algo tan serio en torno al reggae? Eso, al menos, si es digno de mencionar.
Imagino que en tu trayectoria musical has vividos momentos dulces, agridulces y amargos. En cualquier caso, ¿cuál ha sido hasta la fecha tu cenit como artista, tanto en un estudio como sobre las tablas?
No sé, cada día te sorprendes con algo que te gusta más que lo del día anterior. Supongo que ahí esta el secreto y la razón de estar “enganchado” a esto. Como artista estoy viviendo un buen momento desde el punto de vista de energía y trabajo. Últimamente canto más para otros productores en estudio y tengo bastantes actuaciones en directo, aunque me gustaría tener más con banda.
Recuerdo con gusto la noche que actué antes de Rod Taylor y la charla que tuvimos después, también el haber tocado y conocer a Kiddus I y Chinna Smith, Big Youth, Earl 16 o hacerle las armonías a Alton Ellis junto a mis amigos Charlee y Charly Garcia como The Nortones junto a BDF, también estar de técnico en tres conciertos nacionales con The Heptones o telonear con BDF a The Wailers en otros tres conciertos por el país hace ya unos años. Todas son experiencias que recuerdo como lo mejor que me ha pasado.
Desde el exterior tiende a simplificarse el asunto, asumiendo que los que somos devotos del reggae, también simpatizamos o reivindicamos la cultura rasta. Igualmente, he tenido oportunidad de leer declaraciones tuyas en las que señalabas una cierta incoherencia en declararte como rasta. ¿Cuál es tu postura al respecto?
Esta es una opinión muy muy personal y es fruto de la reflexión. Hablo de mí y no pretendo que todos lo compartan. Por mi parte siento un respeto profundo hacía la cultura rasta y hacía muchos de los valores que difunde porque son valores universales, que conozco y como digo respeto, aunque no sea mi cultura.
Tú siempre has mantenido a través de tu lírica una posición partidaria de la vida alejada de la vorágine de las grandes urbes y más apegada a la naturaleza. ¿Crees que esta fiebre por urbanizarlo todo y por agolparnos en edificios inabarcables para la mirada, la terminaremos pagando a medio plazo? ¿En qué sentido?
Totalmente!! Ya lo estamos pagando con la “desnaturalización” de las nuevas generaciones, con las frutas y verduras transgénicas, con la urbanización indiscriminada de la costa… Somos animales, pero vivimos como maquinas, lejos de nuestra propia esencia. Yo creo que eso pasa factura y ya estamos pagando por ello.
Tu apuesta denodada por el vinilo, ¿no entra en contraste con los nuevos derroteros por los que discurre la actualidad musical? ¿Qué opinión te merece la alternativa de las net labels?
Imagino que soy un pobre enamorado del vinilo, pero para mí, de momento, este formato es el mejor para escuchar y para dar salida a la música. Además el reggae es una de esas músicas que “son” en vinilo. ¡Qué bueno es tener cualquier 7” con su versión dub por la cara b!! No hay cd que te dé esa sensación. Algo tendrá que ver con la tradición, pero es fundamentalmente el sonido del vinilo bien prensado: si lo conoces, no cambias. Como suena a volumen es lo que marca la diferencia. Es como la diferencia entre la magia de grabar con sistema analógico y grabar en digital.
Con respecto a las net labels, tendremos que colgar los temas más tarde o más temprano para que la gente los pueda pillar en Internet, no como alternativa pero si como complemento al vinilo y cd. Otra cosa sería negar la evidencia de que esto va a cambiar.
Ya que guardas una relación bastante estrecha con la escena valenciana (de hecho tiene un proyecto Lone Lions en colaboración con Mad Lions y sonorizó como técnico el evento “25 años de reggae en Valencia”), quizá una de las más añejas en lo que a implantación del reggae se refiere, ¿cómo la percibes y qué elementos de esta crees más destacables?
Me encanta Valencia y el “massive” allí es de lo mejor. Para mí todo es destacable en la escena reggae valenciana. La calidad y conocimiento de los selectores (como Stereotone), la de músicos (como Beat Vendors), la de artistas (como Nano Bravo, Supa Bassie, Queen Smiley…). Y sobre todo que no llevan cuatro días en esto, eso se nota allí de verdad: experiencia. Ahora además Nano B esta editando 7” y dando vida a Mad Lions, primer label serio valenciano y lleva ya tiempo trabajando como promotor y dándole la oportunidad a la ciudad de Valencia de tener actuaciones de auténticos bombazos como Big Youth o Bitty McLean. También el trabajo de Julio y Sofi (Dub Club/Juanita) merece todo mi respeto: Una de las primeras veces que estuve en Valencia me llevaron al Juanita y allí había una “jam session” de reggae semanal, no me lo podía creer. Diez músicos por allí y gente disfrutando, ritmos clásicos a saco, terminamos allí todo liados!! Eso es Valencia.
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